lunes, 29 de agosto de 2011

¿Ciencia o ficción? ¿A quién le conviene el fin del mundo?

 El calendario maya y el 21 de diciembre del 2012

¿Se está invirtiendo el campo magnético de la Tierra?


El pueblo y culturas que desaparecieron de México, incluida la azteca y la maya, creían que el tiempo se dividía en cinco grandes ciclos (o soles). Los sacerdotes decían que cuatro ciclos ya se habían pasado desde la creación de la raza humana. En la época de la conquista española, la humanidad ya había entrado en el quinto sol, o sea nuestro tiempo. Estos ciclos se caracterizaban por creaciones y destrucciones sucesivas. El último ciclo habría comenzado del 4 Ahau 8 Lumku es decir, el 13 de agosto de 3114 antes de nuestra era.

Después de los mayas, los aztecas reanudaron este calendario cuyo origen se había perdido en la noche de los tiempos. Se pudo descifrar una parte gracias a manuscritos aztecas conocidos bajo el nombre de Códice del Vaticano:

Estela maya en Tikal
“El primer sol, Matlactli Atl: duración 4.008 años. En esta época vivían gigantes. El primer sol fue destruido por el agua. Se le dio el nombre de Apachiohualiztli (inundación, diluvio). Se transformó a los hombres en pescados. Un único par sobrevivió y repobló la Tierra. Otros dicen que siete pares se ocultaron en una gruta a la espera del final del diluvio. Repoblaron la Tierra y se adoraron como Dioses por sus naciones…”

“El segundo sol, Ehecoatl: duración 4.010 años. Este sol fue destruido por Ehecoatl (la Serpiente del Viento) y convirtió a los hombres en monos. Se salvó un hombre y una mujer de la destrucción…”

“El tercer sol, Tleyquiyahuillo: duración 4.081 años. Este sol fue destruido por el fuego. Los hombres que descendían de la pareja superviviente del segundo sol, comían una fruta llamada tzincoacoc…”

“El cuarto sol, Tzontlilic: duración 5.026 años. Los hombres se murieron de hambre después de un diluvio de sangre y fuego…”



Se encuentra este calendario azteca sobre un enorme monolito “Piedra del Sol” en Axayacatl. Este enorme monolito ha sido cortado en el basalto en el año 1479 de nuestra era. Pesa más de 80 toneladas. Como en el Códice, las formulas inscritas dicen que el mundo ya cruzó cuatro tiempos o soles.

El primer sol está representado por Ocelotonatiuh, “dios-jaguar”. El segundo está representado por la cabeza de la serpiente Ehecoatl, dios del Aire. El tercero está simbolizado por una cabeza hecha de lluvia y fuego celestial. El cuarto está simbolizado por la cabeza de la diosa del agua: Chlachiuhtlicue.

¿Cuándo finalizará el quinto sol? Los aztecas ya habían olvidado el método para calcular esta fecha de destrucción final. Pero los mayas que los habían precedido habían calculado el momento exacto en que el gran cambio pondría un término este a quinto y último ciclo.

El símbolo del quinto sol es la cara de Tonatiuh, dios-sol. Su lengua sobresale vorazmente, simbolizando la sed de sangre y el hambre de corazones humanos de dios. Aparece dentro del símbolo Ollin que significa “movimiento”.

¿Por qué el sol del movimiento? Porque según las inscripciones: “durante el quinto sol, la Tierra se pondrá en movimiento y falleceremos todos”.

Los mayas dejaron detrás de ellos una gran profusión de cálculos en su calendario. En la actualidad, no disponemos más que de cuatro códiced (manuscritos envueltos) a causa de la locura destructiva de los misioneros españoles. Estos manuscritos son calendarios esencialmente llenos de indicaciones astrológicas. Está claro que los escribas que redactaron estos calendarios eran expertos en astronomía. Con ayuda de cálculos matemáticos sofisticados, determinaban los movimientos del cielo nocturno millares de años atrás y en el futuro. Sabían también predecir los eclipses del sol. Del mismo modo, sabían en cuánto tiempo la Luna giraba alrededor de la Tierra. Manejaban perfectamente el concepto del cero sin el cual todo un arsenal matemático no existiría. Recordemos que ni los griegos, ni los romanos tenían la menor idea.

Pese a que los manuscritos mayas se destruyeron, afortunadamente para nosotros, grabaron en piedra los acontecimientos ocurridos en la vida de sus dirigentes. Los mayas asignaban el origen de sus conocimientos en Astronomía a su dios, el de los primeros hombres. En realidad, no deja de causar cierta perplejidad que fueran tan poco avanzados para algunas cosas y tuvieran tantos conocimientos de astronomía.

En cuanto a arquitectura, la cultura maya es bastante primitiva. ¿Entonces, cómo pudieron cartografiar el universo si ni siquiera dominaban el principio de la rueda? ¿Cómo pudieron contar en millones de años si nunca pudieron pesar el maíz?

Pocos científicos impugnan el hecho de que los mayas habían recibido su calendario de otra civilización, los olmecas. En el siglo II antes de nuestra era, estos últimos utilizaban el mismo sistema de cálculo del tiempo. ¿Pero de donde habrían sacado los olmecas este calendario?

Código de Dresden
                                                 
Es necesario observar detenidamente el calendario maya para quedar estupefactos. El año solar cuenta 365,2420 días o sea un error de solamente 0,0002 día. El calendario maya se revela aún más preciso que el calendario gregoriano (365,2425) introducido en Europa en 1582. Sabemos hoy que la cifra exacta es de 365,2422 días. El calendario maya, por su precisión, no tiene nada que envidiar a nuestros ordenadores modernos.

Sobre una piedra Quirigua, en Guatemala, una fecha nos devuelve 300 millones de años atras. Inscripciones gllíficas descubiertas sobre una estela en Copan, en Honduras, nos indican una fecha misteriosa que corresponde al 26 de julio de 736. Pasadas a nuestro sistema de fechado, las enigmáticas inscripciones mayas nos regalan un mensaje bastante inquietante: el quinto sol finalizaría el 4 Ahau 3 Kankin o sea el 21 de diciembre de 2012.

Existe una verdadera preocupación obsesiva de la civilización maya, y de todas las antiguas culturas de Centroamérica, por calcular el fin del mundo. Este calendario parece haber sido creado para predecir una catástrofe cósmica o geológica, el quinto mundo se destruirá ya que la Tierra se pondrá en movimiento y falleceremos todos. Este final del mundo está previsto para el 21 de diciembre de 2012, exactamente antes de la puesta del sol a la hora de Centroamérica. Y lo que realmente perturba, es que no se hace alusión a una catástrofe natural típica y posible (como en los otros soles), sino que habla de movimiento de la Tierra.

Gracias a los cálculos astronómicos asistidos por ordenador, se sabe que exactamente antes de la puesta del sol el 21 de diciembre de 2012, Venus desaparecerá bajo el horizonte occidental mientras que al este, las Pléyades se elevarán sobre el horizonte. Simbólicamente, se asistirá a la muerte de Venus y al nacimiento de las Pléyades. En la concepción Maya, el Gran Ciclo temporal actual, controlado por Venus, finalizará. Toda la cuestión consiste en saber si al final de cada ciclo, un nuevo mundo debe reiniciar o no.

Paleobiólogos descubrieron rastros fósiles que indican que “la vida parece haber sido inscrita, borrada y reescrita cuatro o cinco veces, desde el Cámbrico”. Lo que constataron, es que a distintos tiempos de la historia, la vida se desarrolló, desapareció y reapareció casi instantáneamente. A cada ciclo, se ha seguido un período en que la Tierra fue desprovista de toda vida durante millones de años.

Valen como prueba las grandes extinciones de masa. Son fenómenos que la ciencia no ha podido explicar nunca claramente. ¿Vuelven a entrar también en este esquema de muerte y resurrección cíclica?

Los últimos descubrimientos efectuados son también inquietantes: La Tierra, como si fuera un torno, gira cada vez menos rápidamente sobre sí misma. Su rotación es de 24 horas, pero hace 400 millones de años solo necesitaba 22 horas.

Durante los últimos ciento cincuenta años, la intensidad del componente Norte-Sur del campo magnético ha decrecido un 10%. Además, el Polo Norte magnético se perturbó seriamente estos treinta últimos años. La Tierra no ha sido siempre azul. Hace alrededor de 750 millones de años, se habría cubierto enteramente de hielo. Los polos llegaron hasta el ecuador, una enorme capa de hielo habría cubierto toda su superficie. Eso es, al menos, lo que piensan numerosos climatólogos. Se habría eliminado todo rastro de vida durante este largo período.

Hace ochocientos millones de años, los continentes actuales se agrupan en un único bloque, Rodinia. Luego, este super continente se agrieta bajo el efecto de una intensa actividad volcánica. Mares se abren y gigantescas cantidades de basalto son liberadas, lo que atrapa una cantidad de dióxido de carbono. El efecto invernadero pierde entonces su eficacia y las temperaturas se hunden, causando la mayor era glaciar en todas las épocas.

Por fin muy recientemente, el seísmo de Sumatra, de una magnitud de 9 grados sobre la escala de Richter, fue el más violento desde el que sacudió Alaska en 1964. Este seísmo tuvo efectos sobre la rotación de la Tierra. El Polo Norte se desplazó cerca de 2,5 cm en la dirección de 145° de longitud Este. El seísmo también aceleró ligeramente la velocidad de rotación de la Tierra sobre su eje, lo que tendría por consecuencia un acortamiento de los días de 2,68 microsegundos.

Esta teoría científica se llama “teoría del Punto Cero”. Fue mostrada por el astrofísico Gregg Braden. En efecto aportó la prueba científica de la disminución de la velocidad de rotación de la Tierra sobre sí misma, de la aceleración de su frecuencia de resonancia (llamada resonancia Schuman), así como del paso de nuestro planeta a través del cinturón de fotones. Parecería que la frecuencia de resonancia de Tierra, que tenía un valor de 7 ó 8 Hz se haya puesto a acelerar desde hace unos años; sería hoy de 12 Hz y debería detenerse en 13 Hz, al mismo tiempo que se pare de la rotación de la Tierra. Según sus investigaciones, el aumento de esta frecuencia tendrá como repercusión una percepción del tiempo acelerada, es decir, los días nos parecerán cada vez más cortos, tendremos la impresión de que el tiempo pasa cada vez más rápidamente.

Resulta también que nuestro sol habrá terminado su revolución completa en torno al sol central de nuestra galaxia a finales de 2012 (esta revolución tarda 26.000 años en efectuarse). Todos estos fenómeno alcanzarán su apogeo al mismo tiempo, es decir, a finales de 2012 y, según el Punto Cero, en ese momento preciso la Tierra detendrá su giro, su frecuencia de resonancia alcanzará 13 Hz; parece pues que la Tierra se inmovilizará y que al cabo de 2 ó 3 días, comenzará a girar en el otro sentido, causando una inversión de sus campos magnéticos, y en consecuencia de su polaridad (hay que señalar que esta clase de inversión se produjo varias veces durante la historia de la Tierra y que se ha podido comprobar geológicamente). Esta convulsión proyectará a la humanidad a dimensiones superiores, la cuarta, que será en realidad una posición de tránsito, luego a la quinta dimensión (es necesario saber que hoy la física cuántica admite la existencia de mundos paralelos y otras dimensiones).



                                                                                 Octavio Ortega Esteban

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