miércoles, 30 de octubre de 2013

Atropellos del Consulado de Honduras en Chicago

Además del escádalo ocurrido en Kansas City hace unos días (ver noticia: http://www.kchispanicnews.com/news_01span.html) cuando el Consulado Móvil de Honduras, representado por el Cónsul General de Chicago, Erasmo Montalbán, no atendió debidamente a los hondureños que viajaron desde otras ciudades de Estados Unidos, a continuación reproduzco una carta sobre otro incidente de muy mal gusto, enviada por el activista social y gestor cultural en Chicago, Alexy Lanza, a la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras mediante la cual denuncia los atropellos del Consulado en Chicago y especialmente de los que parecen ser familiares del cónsul Erasmo Montalbán quien ya está en la mira como un incompetente, nepotista, que abusa del poder y no presta los debidos servicios a la ciudadanía hondureña en EE.UU.

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Chicago Illinois, 8 de Octubre de 2013

Secretaria de Relaciones Exteriores de Honduras

Mireya Agüero de Corrales:

Por medio de la presente, como Hondureños/as que residimos en Chicago, queremos expresar nuestro repudio ante el comportamiento vulgar, penoso e inaceptable de autoridades del consulado hondureño en Chicago.

Hace un poco más de un mes, el día 8 de Septiembre, Casa Morazán como parte de la Sociedad Cívica Cultural Centroamericana participaba en el desfile de Fiestas Patrias 2013, con el fin de conmemorar la independencia de honduras  y de nuestros hermanos países centroamericanos.

El proceso de organización del desfile es bastante cansado ya que se tienen que organizar varias reuniones con diferentes personas miembros de diversas organizaciones, finalmente se llega a un acuerdo sobre el orden de las Carrozas y otros aspectos logísticos tanto del desfile como del festival que se organiza al finalizar dicho evento.
El consulado hondureño había reiterado que este año no participaría en dicho evento, mas sin embargo dos semanas antes de realizarse el evento anuncio que participaría, ellos nunca asistieron a las reuniones de planeación donde se asignaron la numeración de las carrozas y el mismo día del evento llegaron queriendo estar al frente del contingente hondureño, lo cual no era posible por que ya había un orden establecido a seguir, decisión que fue tomada en reuniones previas con la participación de nuestros miembros, la persona que manejaba el vehiculo del consulado (como lo atestiguan las fotos que se adjuntamos con esta carta) insulto de manera indiscriminada y bajamente vulgar con palabras que no vale la pena repetir, primero a la compañera, Elena Meléndez. Una mujer arduamente trabajadora, la cual ha llevado el nombre de Honduras bien en alto en esta ciudad su hija Elena Victoria Ramón estaba presente durante el incidente con todos los niños que serian parte de la carroza y también con miembros de la Asociación de la Cultura Hondureña en Chicago, esto no privó al agresor ofender verbalmente a Elena Meléndez actual tesorera de Casa Morazán, la caul a intentado de comunicarse con el cónsul Erasmo Montalbán en reiteradas ocasiones sin recibir respuesta satisfactoria. Le seguiría el turno al Compañero Salvadoreño Tito Moreno, una persona conocido por su buen carisma y su solidaridad con nuestros países, hecho por el cual es reconocido en diferentes esferas de la comunidad latina en Chicago. Tito quedó sorprendido por que nunca había escuchado repetir tantas veces la palabra ““P”” en tan escasos 20 segundos.

Finalmente arremetería con mi persona Alexy  Lanza,  quien en la actualidad participo como presidente de Casa Morazán. Confeso que nunca en mi vida había escuchado alguien expresarse tan bajo, recuerdo una expresión acuñada en mi país, “pareces mercader” al referirse, cuando alguien se expresa vulgarmente con otra persona, lo cierto es que la gente del mercado que yo recuerdo cuando me mandaban por las tortillas era gente humilde que tenia mejores modales de los que mostraron estas personas que andaban con placas consulares en sus carros. Repito el leguaje fue vulgar, obsceno, denigrante, homofóbico  e inaceptable, para cualquier persona y con mucha más razón para un representante de una autoridad consular. Este comportamiento puso en peligro no solo la realización del evento, sino que también la seguridad de organizaciones y miembros participantes. Todo esto sin importar la presencia de los niños/as que son nuestro futuro.

Como Inmigrantes hondureños nos sentimos inmensamente avergonzados, en primer lugar con nuestra honduras por que no se merece tener este tipo de representación, en segundo con nuestros hermanos centroamericanos y en tercero con la opinión de la comunidad internacional. Escribimos esta carta para que haya un precedente y no se cometan este tipo de agravios que atentan contra la seguridad y dignidad de las personas. No tenemos que olvidar de que los consulados hondureños esta en primera instancia para servir a sus conciudadanos y no para ofenderlos y denigradlos, dicho sea de paso los servicios ofrecidos por este consulado son pésimos e irrespetuosos para todos los Hondureños  basta con entrar en la pagina del consulado mismo para evidenciar el sin numero de quejas por parte de hondureños que residen en esta parte del mundo.
Por lo tanto demandamos en primera instancia una disculpa publica ante Honduras, en segundo para con los inmigrantes hondureños los cuales contribuimos con el envío de remesas a sostener nuestro país honduras. Tercero ante la comunidad centroamericana y cuarto ante Casa Morazán, la cual demanda la destitución de toda la comitiva consular que representaba al consulado durante este penoso, lamentable e inaceptable precedente.

Atentamente

Alexy Javier Lanza Castillo
Presidente de Casa Morazán

Copias enviadas para:

Embajada de Honduras en Washington
Jorge Ramón Hernández Alcerro

3007 Tilden Street, NW
Suite 4-M Washington, DC 20008
Estados Unidos
Fax; (202) 966.9751
Tel; (202) 966.7702
http://www.hondurasemb.org/

Consulado de Honduras en Chicago
Cónsul, Erasmo Montalbán

4506 W. Fullerton Ave
Chicago IL 60639
Estados Unidos
Fax; (773) 342.8293
Tel; (773) 342.8281


PARLACEN Guatemala
Tel: (502) 2424-4600
Fax: (502) 2424-4610
Correo Electrónico:

Casa Presidencial, Tegucigalpa Honduras


Sociedad Cívica Cultural Centroamericana de Illinois

Comunidad y Medios de Comunicación Nacional e Internacional.

Casa Morazán se funda el 28 de junio del 2009, con el fin de ser una organización liderada por hondureños inmigrantes en los EE.UU. Toma como uno de sus pilares el legado histórico de Francisco Morazán el cual sigue teniendo vigencia para Centro América en el contexto de la integración y unión regional. Se asienta en él,  principio  que La Posteridad nos hará Justicia,  para que nuestros hermanos y hermanas Hondureños (as) no tengan que inmigrar como lo hicimos muchos de nosotros luchamos, por generar un compromiso serio que legitime el proceso de integración, así como la cooperación regional en torno a los temas de movilidad humana. Pretendemos  ser un ente protagónico hacia los diversos acontecimientos que nos lleven a transformar nuestro país, social, político, económico y cultural, por un mejor lugar para todos.






viernes, 25 de octubre de 2013

José Antonio Funes: magisterio de la metáfora

EN LA GRAN NOCHE DE LOS OLVIDOS

Escúchame desde la otra orilla de tu silencio,
desde esa playa donde yace insepulto el cadáver de un pájaro;
allí donde el viento, siempre piadoso, recoge a diario su canto de arena.
Escúchame tú
porque se lo he dicho tantas veces a las piedras.
Hay una ciudad donde es imposible desandar el pasado,
o borrar la ventana en la que aún queda una cortina blanca
como si alguien hubiera izado para siempre la bandera de la ausencia.
Escúchame desde ese campo que atraviesan
los caballos negros de lo imposible,
aunque mis palabras te lleguen fragmentadas
y no haya hilo capaz de zurcirlas en la gran noche de los olvidos.
Hay tantas cosas que no pude decirte
en aquel tiempo de amar, en aquel tiempo de hablar
y abandonarse a lo eterno
como un niño hambriento en un campo de manzanas.
Nunca te hablé de la pasión inútil con que se entrega la lluvia
al impaciente calor de la tierra,
o de la tristeza de los charcos cuando se les muere la luna.
Nunca te hablé del dolor del árbol
cuando se queda con su propia sombra
después que un golpe oscuro ahuyenta sus pájaros.
Nunca te hablé del mar amargo que despide al sol
en la puerta última del día,
del mar que no cree en palabras escritas en la arena.
Escúchame ahora, no te oscurezcas,
tengo una lámpara, una luz pequeña…


JOSE ANTONIO FUNES


Poeta, académico y Profesor universitario de Literatura. Doctor en Literatura Española e Hispanoamericana, Universidad de Salamanca, España. Ha sido Vice-Ministro de Cultura yactualmente ejerce el cargo de Director de la Biblioteca Nacional de Honduras.

Ha publicado los siguientes libros de poesía: Modo de ser, Editorial de la UNAH, 1989; A quien Corresponda, Centro Editorial de San Pedro Sula, 1995 y Agua del tiempo, Centro Editorial de la Diputación de Málaga, 1999. Asimismo, ha participado en las siguientes antologías: Aventuras Sigilosas, [Colombia]: antología de poesía hispanoamericana, 1989. Palabras de Paso: Antología de poetas en Salamanca, 1975- 2001, Ediciones Amaro, Salamanca, España, 2001; Antología de poetas hispanoamericanos, Ayuntamiento de Salamanca, España, 2002. Es Premio de Estudios Históricos Rey Juan Carlos I [2004] con la obra Froylán Turcios y el modernismo en Honduras [Banco Central de Honduras, 2005].


sábado, 12 de octubre de 2013

Un bello poema de Olga Orozco

Mujer en su ventana


Ella está sumergida en su ventana
contemplando las brasas del anochecer, posible todavía.
Todo fue consumado en su destino, definitivamente inalterable desde ahora
como el mar en un cuadro,
y sin embargo el cielo continúa pasando con sus angelicales procesiones.
Ningún pato salvaje interrumpió su vuelo hacia el oeste;
allá lejos seguirán floreciendo los ciruelos, blancos, como si nada,
y alguien en cualquier parte levantará su casa
sobre el polvo y el humo de otra casa.
Inhóspito este mundo.
Áspero este lugar de nunca más.
Por una fisura del corazón sale un pájaro negro y es la noche
—¿o acaso será un dios que cae agonizando sobre el mundo?—,
pero nadie lo ha visto, nadie sabe,
ni el que se va creyendo que de los lazos rotos nacen preciosas alas,
los instantáneos nudos del azar, la inmortal aventura,
aunque cada pisada clausure con un sello todos los paraísos prometidos.
Ella oyó en cada paso la condena.
Y ahora ya no es más que una remota, inmóvil mujer en su ventana,
la simple arquitectura de la sombra asilada en su piel,
como si alguna vez una frontera, un muro, un silencio, un adiós,
hubieran sido el verdadero límite,
el abismo final entre una mujer y un hombre.

                            Olga Orozco

miércoles, 2 de octubre de 2013

De cómo a veces “las letras” cambian

              Baltasar Gracián
De los 15 a los 25 años la literatura para mí tenía un valor imaginario y mítico; de los 25 a los 35 tenía un valor formativo, ya que estudié Letras e impartí clases; y de los 35 a los 45, cuando comencé a escribir (como ven, nada joven), me traicionó el entusiasmo, y la lectura pasó a un segundo lugar. Ahora sólo espero que en esta década, entre los 45 y los 55 (estoy a medio lustro), la lectura recupere el valor mítico para que la escritura también se nutra de ello. Mas siento que cada vez son menos los “grandes escritores” que me transporten a lugares y tiempos extraordinarios. Sin duda el entusiasmo, como ciega vía al saber, no es uva “dulce ed utile” como definió Horacio a la propia literatura en su Ars Poetica. Pero hay algo feliz en toda esta malversación, que seguramente no soy el único que la padezco: hay que volver a leer los clásicos. (LLG)



He aquí un aforismo de Baltasar Gracián

Conocer las cosas en su punto, en su sazón, y saberlas lograr. Las obras de la naturaleza todas llegan al complemento de su perfección; hasta allí fueron ganando, desde allí perdiendo. Las del Arte, raras son las que llegan al no poderse mejorar. Es eminencia de un buen gusto gozar de cada cosa en su complemento: no todos pueden, ni los que pueden saben. Hasta en los frutos del entendimiento ai esse punto de madurez; importa conocerla para la estimación y el exercicio.

                                          del Oráculo manual y arte de prudencia


León Leiva Gallardo 
2 de octubre de 2013

miércoles, 18 de septiembre de 2013

De zorros y erizos: una incursión a la conciencia

          Raúl Dorantes (en el basement)
 Toda obra literaria es una exploración de las realidades percibidas, imaginadas e inclusive olvidadas. En este sentido el acto de escribir es un ejercicio nemónico, un complejo mecanismo para traer a superficie lo que almacenamos en algún rincón —y para usar un término por medio del cual se manifiesta el escritor mexicano Raúl Dorantes— en un sitio especial del basement (sótano, en inglés).

Solo basta leer unas páginas de la novela De zorros y erizos (Editorial El Beisman, 2013) para uno darse cuenta de que en esta excursión a la realidad inmediata, también se procura explorar las conciencias que conforman una cosmovisión. Estas conciencias que pueden incluso concebirse como esferas personales, sociales y míticas (subconsciente colectivo y cultura) se advierten en la interacción de personajes que parecen estar atados a un fatalismo histórico, del pasado y presente individual y de un tiempo imaginario (el de la muerte). Estos trámites de conciencia los ha empleado Dorantes anteriormente en sus cuentos y obras teatrales, pero en esta su primera novela —ambientada en Pilsen del sur de Chicago— es donde se estructuran cabalmente para componer la obra que a mi ver es un precedente literario (en español) en el tema de la vida del migrante.

La novela como excursión narrativa por Pilsen —el sector histórico de Chicago donde en las últimas décadas conviven mexicanos y méxico-americanos— trata de la precaria vida de un grupo de latinoamericanos que sobreviven entre las artes y el hastío y, como en suerte de rito lúdico, forman una fraternidad (en verdad una hermandad, porque hay mujeres) mediante la cual conviven desamores, vicisitudes, intereses artísticos e intelectuales y hasta la cuita mayor, la muerte. El hilo unificador es la vida misma de Jacobo, el narrador, quien no parece figurar porque se distancia o mira a través de una cámara, parecida a la de cine. No obstante lo dicho, entre los personajes de mayor importancia están, como advertimos al final, el mismo narrador, Jacobo, el periodista y el pintor Xul. (El nombre de este personaje de pronto viene del pintor argentino, Xul Solar, pseudónimo de Agustín Alejandro Schulz Solari.)

Esta novela da mucho que pensar y también mucho que explorar. Sin duda podría ser texto esencial en las clases de literatura, ya que en esta se combinan diestramente varios estilos narrativos (de los más avanzados), técnicas de diálogos, tiempos verbales y lenguajes, sin que estos se antepongan o confundan. Esto quizá se deba a lo auto referencial, escribir sobre el escribir; algo que se hace explícito al final de la novela, cuando el narrador se refiere a las partes de su “reportaje” que resultan ser secciones o capítulos de la novela misma (pp. 239-240).

Los aspectos formales más notables de la novela son los siguientes: rápidas intermitencias de escenas, la constante interlocución de lo aparentemente inconexo, el uso de varios estilos narrativos y de mecánicas de diálogos, alusiones a las artes, el intertexto, referencias históricas y políticas (locales). Todo esto se complementa y resulta en una cabal composición entre forma y contenido.

Como otro componente, el lenguaje transita entre el informal, el formal y el culto. En cuanto al lenguaje informal vale mencionar que Dorantes siempre ha usado el spanglish como vehículo de apropiación de una voz “auténtica”. Notablemente, me parece que si la novela se limpiara de todas las frases y giros en spanglish, perdería mucho la ambientación de subcultura, pues trata sobre la vida de personajes migrantes y sobre la adaptación o inadaptación de los mismos. Dorantes también hace las debidas distinciones nacionales de sus personajes, y, por supuesto, como ha sido siempre, maneja muy bien los diálogos. (Vale mencionar que los diálogos y narraciones de Xul son magistrales.) La narrativa de Dorantes es económica, mas en muchas ocasiones se vuelve descriptiva, reflexiva o contemplativa, aspecto que ayuda al lector también a reflexionar o registrar lo que es más que una excursión o un anecdotario. Haciendo colación de la manera de concebir esferas varias de coexistencia, es notable que Dorantes a menudo utilice el futuro simple y especialmente el condicional para describir las acciones.

Sus palabras serían un consuelo. Arriba zumbarían las aspas del ventilador; abajo me reconfortarían el olor a tinta seca, un Streetwise y cientos de libros alrededor. Luego de un tercer cabeceo, volvería a hacer un recuento de las veces que Xul había pronunciado sus frases, cuatro palabras, 13 letras que nos salvaban de la muerte […] (p. 133)

Esta opción no es un deje estilístico. De hecho con estos tiempos crea una experiencia o una vivencia casi onírica. La misma imprecisión o antelación de las acciones por realizarse nos permiten transitar entre pasado, presente y futuro. Estos tiempos verbales son incluso cruciales para que la voz y visión del narrador (personaje clave al final) se nos haga más verosímil.

En términos generales, la novela se suma a la novelística contemporánea latinoamericana, en la que frecuentan los temas auto referenciales, el estilo de la crónica, la metaliteratura, la erudición o la cultura popular, etc., combinados con la búsqueda de lugares, tiempos, personajes o seres perdidos. Como ejemplos, basta mencionar Los detectives salvajes de Bolaño, Respiración artificial de Ricardo Piglia, El cantor de Tango de Tomás Eloy Martínez o El ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vázquez. Se advierte, sin duda, una diferencia, algo que distingue a Dorantes, además de su lenguaje, y es que De zorros y erizos puede ser literatura comprometida. En la misma excursión por las calles de Pilsen, además de ser una exploración del sí mismo, se presencia un acto de conciencia social y auténtica preocupación por las condiciones de vida de los migrantes. Lo anterior es emblemático en toda la obra de Dorantes. No es una exageración decir que Raúl Dorantes ha sido, por medio de la literatura y la crónica periodística, un incansable historiador de la vida migrante en Chicago. El libro Y nos vinimos de mojados (2007), que escribió junto con Febronio Zatarain, es una de las mejores muestras de crónica cultural que se han escrito en español en EE.UU.

No obstante el reconocimiento de la preocupación social, De zorros y erizos es, más que todo, una incursión a la conciencia. Como es habitual en los escritores, el momento histórico, el entorno e incluso las tramas o tragedias a veces son territorio o solar donde pueden edificar su casa, academia, templo o panteón. El carácter introspectivo de Dorantes lo lleva siempre a perseguir lo metafísico en todo nicho que habite. De la misma manera que un poeta, oportunista como un zorro, interioriza el entorno inmediato y luego lo vuelve habitable con sus “demonios”, léase preocupaciones literarias, existenciales, políticas o filosóficas. Curiosamente, es difícil decidir si Dorantes es un zorro o un erizo. Hay momentos en la novela en que manifiesta un entendimiento unificador, pero también hay muchas instancias en que se presenta como un tenaz malabarista de la realidad. Esta interesante distinción de caracteres la hizo Isaiah Berlin, basado en la fábula, y por medio de Marco Escalante, quien por cierto fue quien recomendó el nombre a la revista Zorros y Erizos, llega a ser parte del discurso de Dorantes; algo que nos demuestra que aquí estamos tratando de una literatura de ideas y no de meras tramas entretenidas.

Hablando de tramas, la de la novela de Dorantes no es tan débil como suelen ser en la novelística latinoamericana, además que es una muy interesante. El pintor Xul ha hecho una profecía. Alguien de la Fraternidad va a morir el 12 de octubre. Esta profecía desencadena todo tipo de especulaciones y sorpresas que de por cierto mantienen en suspenso tanto a los personajes como al lector. Por otra parte hay subtramas, la de los personajes y miembros de la Fraternidad, quienes siempre están glorificando sus cuitas. La trama mayor entre los miembros de la Fraternidad es la de Jacobo, el periodista y narrador. Estos personajes inmersos en sus propias esferas personales chocan, se unen, se combinan, se separan, todos en un conglomerado confuso, caótico, pero que a la vez los mantiene en senda constante. Imagínense la mirada de Dios ante el caos humano; nos veríamos como hormigas insignificantes, y sin embargo en la inconsútil labor de seguir con vida. En una parte de la novela, a Mauricio, quien padece de un malestar cardíaco, parece solo importarle el cine (se alude al film Donde sueñan las hormigas verdes de Herzog, 1984):

Solo le importaba El sueño de las hormigas verdes, que hibernaban para soñar el universo. (p. 125).

Las esferas también se intersectan (sin comentarios morales, valga más) y nos remiten al plano histórico actual; mas asociadas con alusiones ya sean del narrador o de los personajes en sus diálogos, nos llevan a otros planos (ancestrales, intertextuales o metaliterarios). Lo anterior se puede apreciar en la narración de Xul:

Sí, hay un mundo tan de uno que los demás no pueden entender; uno tampoco puede verse como los demás lo ven. Uno está en su propio mundito, y ve que pasa un avión y murmura: ese avión podría ser lo más grandioso pero nunca llegará a una flor. En ese momento esa es la verdad y nadie se la quita. Después —puede pasar un mes, un año— ya empieza uno a ver el mundo como los demás. Te causa dolor. […] las cosas que uno plasma así son bien chingonas. ¿De dónde las saca uno? De toda esa continuidad de vida que se ha ido acumulando. (p. 97)

Esta definición de la manera de ver, de la visión de mundo del personaje, la podemos atribuir a la novela misma, es decir, al autor. Se sabe que todo escritor está en constante valorización y revalorización de su persona y de su realidad. Las obras literarias que compone constatan sus actos de fe, que de hecho son fieles solamente a las circunstancias: he ahí la libertad en las letras y las artes.

Raúl Dorantes ahora nos permite presenciar otro de sus actos, el más tenaz entre varios que ha puesto en nuestras manos. 


                                                                                          León Leiva Gallardo, 
                                                                                          San Antonio, Texas, 
                                                                                          31 de agosto de 2013

(Esta reseña se publicó originalmente en la revista MediaIsla: http://mediaisla.net/revista/2013/08/de-zorros-y-erizos-una-incursion-a-la-conciencia/)


domingo, 8 de septiembre de 2013

Ryszard Kapuściński: La guerra del fútbol

Ryszard Kapuściński y su obra célebre de periodismo narrativo, La guerra del futbol, creó todo un mito sobre las causas del conflicto entre Honduras y El Salvador en 1969. El brillante periodista nos explica cómo el futbol fue una coincidencia que solo sirvió para encubrir las ya incendiarias relaciones entre los dos países. Se trataba de dos regímenes militares manipulando las vidas de los hermanos centroamericanos. Operativos clandestinos militares de Honduras aterrorizaban a miles de campesinos salvadoreños que por décadas habían ocupado tierras hondureñas. El Salvador optó por movilizar sus tropas a territorio hondureño y así comienza “la Guerra de las 100 horas”, más conocida como La Guerra del Futbol. 

El maestro polaco, el más reconocido corresponsal de guerra de su tiempo, nacido en Varsovia, y quien falleció en el 2007, escribió la excelente crónica (que se lee como novela) basándose en testimonios propios al ser testigo ocular del conflicto armado. La importancia histórica de esta guerra no fue tanto la violencia que se desató en la frontera, sino las consecuencias a largo plazo. Se estima que entre 60,000 a 130,000, de los 300,000 campesinos salvadoreños que trabajaban (sin documentos) en Honduras fueron deportados, a la fuerza, a regresar a su país. Irónicamente, esta vasta población migrante no fue tampoco bien recibida en su propia tierra. Se cree entonces que La Guerra del Futbol fue la antesala a la guerra civil que se desataría en El Salvador a mediados de los setenta. Además, por supuesto, de haber causado el cese al Mercado Común Centroamericano, original precedente al actual mercado común europeo.

(León Leiva Gallardo)

lunes, 12 de agosto de 2013

Obasute

Obasute
(haikus enlazados)

nieve en la senda
el sol derrite
las huellas de sus pasos

la noche es alta
brilla el ascua en la fogata
la ventisca habla

y Damián sueña
que al amanecer llega
a la montaña

(León Leiva Gallardo)


El pordiosero y el dios (cuento de León Leiva Gallardo)

  ¿Qué buscan los viajeros del mundo? Acaso son dioses venidos a menos, convertidos, disfrazados de príncipes o de pordioseros? Se dice que,...