viernes, 8 de noviembre de 2013

John F. Kennedy: Presidente traicionado


Se ha vuelto todo un modus operandi de la maquinaria política estadounidense tergiversar y velar de misterio los asesinatos de sus Presidentes; todo para mantener la falacia que en este país no existe el asesinato político o el golpe de Estado. El caso más conocido por supuesto es el de John F. Kennedy. El documental John F. Kennedy: Un Presidente traicionado (John F. Kennedy: A President Betrayed/ Dir. Cory Taylor), basado en documentos que han sido desclasificados, revela tres iniciativas de Kennedy que además de haber sido truncadas por sus enemigos y adversarios, hasta esta fecha son desconocidos o negados por la ciudadanía, dado que los poderes que verdaderamente rigen no son consecuentes con sus actos y no permiten la transparencia. Las iniciativas fueron las siguientes: (1) John F. Kennedy hizo todo lo posible para llegar a un acuerdo de paz con Nikita Khrushchev, pero belicistas asesores de guerra (voceros del Military Industrial Complex) lo acosaban a hacer lo contrario; hasta el punto que EE. UU. estuvo a punto de librar un bombardeo nuclear contra la Unión Soviética. Toda la documentación de posibles negociaciones fue clasificada como alto secreto nacional. (2) Kennedy le dedicó mucho más tiempo y gestión a terminar la guerra en Viet Nam y retirar las tropas. De nuevo, la maquinaria militar industrial estropeo sus intentos. (3) Pese a la flagrante intentona contra Cuba revolucionaria, pese al hecho que Fidel Castro se declarara marxista-leninista, Kennedy nunca dejó de procurar las negociaciones con Cuba y directamente con Fidel Castro. En un momento crítico, Kennedy le envía un mensaje crucial a Fidel, mediante el cual explicaba que a él no le importaba que fuera comunista, pero lo que no podía permitir era que Cuba fuese aliada de la Unión Soviética. De nuevo, los belicistas truncaron la vía de la diplomacia y, como sabemos, hasta la fecha mantienen la “guerra fría” contra Cuba.

Si no hubiera sido por el golpe de Estado (mediante parricidio), durante la administración de John F. Kennedy, la Guerra Fría se habría resuelto por medios diplomáticos, la Guerra de Vietnam no se habría prolongado hasta 1975 y seguramente Cuba no habría caído en el totalitarismo del modelo soviético. La conclusión a la que es casi imposible no llegar es que hay intereses creados, de grupos ultra elitistas con ideas de supremacía, que hacen a Estados Unidos un país intolerante y belicista.


Y como todos sabemos, los perjudicados de la Guerra Fría a este lado del Atlántico somos los latinoamericanos. Los más infames dictadores de la segunda mitad del siglo XX nacen como hongos de alcantaría en varios países de América Latina  y son colocados como piezas del Poder por la misma maquinaria militar industrial que le sigue sacando provecho al terror y a la muerte, la Bendita Guerra (Blessed War) gracias a la cual Estados Unidos sigue siendo un Imperio Global.

                                                              León Leiva Gallardo

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