lunes, 19 de septiembre de 2011

Somos más antiguos de lo que pensábamos



En Göbekli Tepe (Turquía) se encuentran los remanentes del templo religioso más antiguo hallado hasta la fecha, construido hace 11,600 años. Este hallazgo presupone que el nacimiento de la religión precede a la culminación de la agricultura, y que la religión organizada es la precursora de la civilización.
 
     Estas figuras humanas esculpidas en alto relieve representan una congregación o ritual (templo de Göbekli Tepe)

Por otra parte, Sumer, como se había creído por mucho tiempo, no es el lugar más antiguo de asentamientos humanos permanentes. En el Levante mediterráneo (área que hoy abarca Israel, los territorios palestinos, Líbano, Jordania y el oeste de Siria), los arqueólogos han descubierto asentamientos que se remontan a 13,000 años a.C. Estos poblados o aldeas son conocidos como la cultura natufiense.

Mostramos estas imágenes para que nuestros lectores visiten el templo de los feligreses más antiguos de la humanidad.

        Göbekli Tepe (Turquía)

Las fotografías son de Vincent J. Musi. Para leer el artículo de donde obtuvimos esta información, ver:

http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/gobekli-tepe-el-nacimiento-de-

viernes, 16 de septiembre de 2011

Fabricio Estrada: poema a Mahadeo Roopchands (con traducción al inglés)

Breve historia de Mahadeo Roopchands Sadloo Sadloo

Surinam tenía el espacio justo para que la gente
se abrazara siempre.

Tan pequeño y hermoso era
que los ríos eran uno solo
aunque en los mapas lo mostraran surcado
de azules venas como los brazos de Shiva.
Los pájaros de la selva
le pusieron nombre a su capital
y por eso, cada vez que alguien decía Paramaribo
los árboles desataban el vuelo
y se llevaban la semilla de un niño
hacia todos los rincones del mundo.
Mucho le costó a los ingleses vencer la resistencia aborigen
pero poco le costó a los holandeses hacer a un lado a los ingleses.
En 1980 hubo un golpe de Estado
y las vacas enflaquecieron durante 8 años
y así no había cómo quedarse
con el tal Bouterse ordenando la muerte de todos
en un diciembre tan verde que dolía.

Nunca pensé vivir otro golpe de Estado
y mucho menos morir por él,
sin embargo
la memoria todo lo junta y vuelve un nudo los pulmones
y ya no se puede respirar cuando uno ha creído encontrar una patria
y vienen los mismos desde el fin del mundo
y comienzan a recordarte la muerte
balazo a balazo
y en medio del estruendo uno escucha las mil lenguas
con que los pájaros formaron la voz Paramaribo
y uno escucha el llanto y los gritos
Y de pronto se ve cómo los brazos de Shiva comienzan la danza
y un ave espléndida nos toma el alma
para regarla por todo el mundo, de nuevo,
como la semilla múltiple de un niño que nace
sin recordar absolutamente nada.



A Brief Telling of Mahadeo Roopchands Sadloo Sadloo


Suriname had merely space enough so that people
could always embrace each other.

It was so beautiful and small
that the rivers were only one river;
though maps pictured it furrowed
by blue veins like the arms of Shiva.
The birds of the forest
bestowed the name to its capital;
that is why every time someone said Paramaribo
the trees would suddenly surge in flight
carrying the seed of a child
to all parts of the world.

It was hard for the English to defeat the resistance
         of the natives.
It was much easier for the Dutch to overcome the English.
A coup d’état took place in 1980;
and cattle grew thin in eight years time.
There simply was no way to stay,
as Bouterse ordered us all to be killed,
in a month of December so green it hurt.

I never thought I would live another coup,
and much less die for one.
However,
memory lumps everything together and turns the lungs into a knot,
and breathing is no longer possible when you thought
you had finally found your motherland
and then come the same ones from the world’s end
and begin to remind you of death,
shot by shot,
and in the midst of thunder you hear the thousands of tongues
the birds used to form the voice Paramaribo
and you hear the crying and screaming
and suddenly you see how the arms of Shiva begin the dance
and a splendid bird takes your soul
to spread it all over the world, once more,
like the multiple seed of a child that is born…
and remembers absolutely nothing.
       
                               (Translation ©León Leiva Gallardo)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Centroamérica: la verdadera independencia aún no llega, pero Morazán vigila

El primer paso hacia la verdadera INDEPENDENCIA es la  unión centroamericana, algo que aún está por verse.
Con estas imágenes conmemoramos la vida, lucha y muerte de Francisco Morazán


               (Plaza Central, Tegucigalpa)



             Una de las primeras estatuas del prócer:
          Parque Morazán (Amapala, Honduras)





Desconocido retrato de Morazán en sus cuarentas tardíos. La imagen aparece en el libro Americanos Célebres de la baronesa Wilson, publicado en España en 1888. El autor del retrato es Vilardell.


               Estatua de bronce del escultor hondureño M. Zamora
        (Santiago de Chile)
                               Tumba de Morazán
               Cementerio de Los Ilustres
               (San Salvador, El Salvador)

viernes, 9 de septiembre de 2011

La mano blanca: retrato de un asesinato

La poesía no es refugio, sino la morada de la reflexión. Por donde y cuando aceche la aflicción, la tristeza, el oprobio, siempre debemos buscar y convenir en el lugar indicado para acorazarnos, porque bien sabemos que "la mano blanca"  nos quiere destrozar en cuerpo y alma.


Visitación

 Él se ve a sí mismo
—ante todo, el cuerpo

tendido en el lecho—
muerto desde los pies
hacia el hirsuto rostro:
un cadáver completo
con piernas y pecho,
las vísceras en medio
asaltando la escena
del perfecto crimen
que, a su debido tiempo,
dejó el Ángel de la Muerte.

          Samuel Menashe                  (traducción de LLG)

sábado, 3 de septiembre de 2011

La Embajada y el Dictador: el relato más antologado de América Latina


La complicidad de las embajadas de EE.UU. con los peores dictadores del mundo es un secreto sólo para aquéllos que viven al margen de la historia/realidad y es una postura de flagrante negación para los que al callar otorgan.

En los últimos dos años en Honduras hemos visto el asomo al escenario de nuestra comedia a personajes “en busca de una víctima” (entre cuales, el ex embajador Negroponte), que encarnan bien el papel de villanos que emplean todo tipo de estupefacientes “legales” y mediáticos para someter al pueblo a un nuevo tratamiento psíquico-social, como el que sufrió el protagonista del film El Candidato de Manchuria.

En tremenda orquestación entre la Embajada y el Dictador, el pueblo ha sido sujeto en un experimento de no muy complejo condicionamiento (Pablov) cuyas secuelas se viven hasta nuestros días. El legado de imposición (militar) y manipulación (mediático-religiosa) aún vive. Todavía alguien puede gritar “Viva Carías Andino”.


Reproducimos este artículo —curiosidad nostálgica del periodismo del período de la guerra fría (nótese cómo llaman “guerrillero” a un matón)— con el fin de preservar la memoria histórica, y tratar de no darle cabida a la memoria tergiversada que se nos quiere implantar.



El gobierno de Tiburcio Carías Andino,
un guerrillero y sobrio patriarca


El Embajador John D. Erwin estuvo al frente de la representación diplomática de los Estados Unidos de América en Tegucigalpa de 1937 a 1947 en la época de Tiburcio Carías Andino. Erwin nació en Meador, Kentucky, asistiendo al Colegio McCallie y a la Academia Militar de Baylor en Chatanooga, Tenessee. Trabajó como reportero para el periódico “Chatanooga News” y fue corresponsal de “New York Evening World”, “Nashville Tennessee” y “Memphis Commercial Appeal” en Washington. Fué Secretario de dos senadores norteamericanos antes de ingresar al servicio diplomático de su país.


 
                                          por William Krehm,
                                          (ex-corresponsal de la revista “Time”.)


 
En la escala del peso físico, Tiburcio Carías Andino es, con ventaja, el Presidente más grande de América. En su presencia uno se da inmediatamente cuenta del triunfo de la materia sobre el espíritu: la pesada bola de su cuerpo remata en una cabeza terca y obtusa. Dícese que en su juventud era capaz de romper un rifle sobre la rodilla: ahora cuando da la mano, deja los huesos machacados.

Nació hace unos sesenta y ocho años como miembro de una familia numerosa, con abundante sangre india y negra, y feroces ambiciones de clan. A los diez y seis años sirvió como ayudante de cocina en una banda de las guerrillas liberales, capitaneadas por sus hermanos. En la guerra de 1907, en la que el dictador nicaragüense Zelaya ayudó para que los liberales llegaran al poder, Carías mandó un destacamento liberal. Sus estudios fueron interrumpidos para ir a la guerra, y en cuanto los liberales llegaron al poder lo recompensaron con el grado de Leyes. En América Central los abogados llevan el título de Doctor y, en virtud de su grado espurio, Carías lleva el doble prefijo de “Doctor y General”. Sin embargo, su carrera como jurista fue corta: tuvo un asunto y lo perdió.

Dos décadas de actividad revolucionaria, como liberal, no lo llevaron a ninguna parte. Sin resultados efectivos, decidió entonces cambiar de caballo. En 1923 fue candidato nacionalista (conservador) a la presidencia; y aunque no tuvo mayoría, logró la votación más amplia de los tres candidatos. En la guerra civil subsiguiente, Tegucigalpa fue bombardeada por sus aeroplanos, y de allí salió como el auténtico hombre fuerte respaldado por la United Fruit Co. Pero en 1924 y luego en 1928 conoció el amargo gusto de la derrota electoral. El país no se daba prisa alguna en reconocer a su salvador.

Durante estas décadas de intentos fracasados Carías era un hombre pobre. Estaba sostenido por su mujer; que poseía una pequeña fonda o merendero en Zambrano, en la carretera septentrional. Sus días transcurrían tendido en una hamaca, o bien dedicado a cuidar un pequeño huerto de verduras, a la manera de Cincinato de vuelta de la guerra.

Pero a fin de cuentas la fortuna le sonrió. Cuando fue exaltado al poder por el Trust bananero, diversos factores concurrieron para asegurarle un prolongado dominio. La expansión del totalitarismo le ofreció un modelo y un apoyo propicio; el Buen Vecino le procuró armas y apoyó su régimen, moral y financieramente. Las dictaduras perennes que se asentaron sobre el Istmo, durante la cuarta década (los “treintas”) de este siglo, coordinaron su represión y mutuamente se cubrieron los flancos.

Además había la fuerza aérea. En noviembre de 1932, después del triunfo “electoral” de Carías, un sector de la oposición liberal se alzó en armas y marchó sobre la capital, desde San Lorenzo. Un arriesgado piloto de Nueva Zelandia, Lowell Yerex, que había fundado una pequeña compañía de aviación, los Transportes Aéreos de Centro América (TACA), se alió al Gobierno en la hora de peligro. Los dos aeroplanos de Yerex se armaron en El Salvador, hicieron reconocimientos en las líneas enemigas y ametrallaron a los rebeldes en El Sauce. En la lucha Yerex perdió un ojo, pero sus aeroplanos lograron dispersar a los rebeldes, cuando ya estaban a las puertas de la victoria.

A cambio de su ojo Yerex recibió una jugosa concesión que dio origen a la fenomenal carrera de la TACA. Transportando por el aire armas, licores, mercaderías y la pesada maquinaria de las minas de oro, remediando la falta de caminos mediante los aviones que surcaban el cielo hondureño, la TACA se convirtió en una institución única, primero en Honduras y después en toda Centro América. Pero los hondureños nunca han olvidado la forma como empezó sus actividades esta empresa. Sólo cuando la Transcontinental and Western Airways de los Estados Unidos adquirió intereses para controlar la explotación y eliminó a Yerex de la Gerencia, pudo la TACA hacer las paces con el pueblo hondureño.

Tiburcio Carías Andino fue elegido en 1932 para un mandato de cuatro años, bajo unas normas constitucionales que prohibían la reelección. Mediante una serie de enmiendas a la Carta Magna del país, su Congreso le permitió continuar ocupando el Palacio presidencial hasta 1949. Nunca hasta entonces en la historia de Honduras un Presidente se había aferrado a un segundo período y sobrevivido el fin de él.

Desde 1932 no ha habido elecciones al Congreso. La autonomía de las ciudades más populosas quedó suprimida. En 1933 se puso en vigor el uso de pasaportes internos. Con breves intervalos la ley marcial fue mantenida desde el momento en que Carías subió al poder hasta la primavera de 1946, en que Spruille Braden, Secretario adjunto de Estado en Norteamérica, hizo presión para que se liberalizara el régimen. El turista que visita la Jefatura de Policía de la capital con objeto de recoger uno de los tres sellos indispensables para su pasaporte advierte un cuadro animado aunque caótico del sistema penal hondureño. El aire está lleno con el tableteo de las marimbas, el rasgueo de las guitarras y la flatulencia de las trompetas: los prisioneros, en sus celdas del piso bajo, practican sus lecciones de música, y hacen saber al visitante que el progresivo régimen del doctor y general Carías se asegura la colaboración de las musas para redimir a sus ciudadanos descarriados. Pero hay otras prisiones que no se enseñan a los turistas. En la Penitenciaría de la capital cientos de prisioneros políticos se pudren en húmedos calabozos. Algunos arrastran cadenas a las cuales van sujetas bolas de hierro de sesenta libras; otros se ven obligados a permanecer con el rostro hundido en la tierra humedecida del pavimento, con un peso en la espalda, durante interminables semanas. Hay una silla eléctrica cuyo voltaje es insuficiente para matar, pero lo bastante fuerte para despertar la lengua, y celdas donde no se puede estar ni de pie ni echado. Muchos de los reclusos han perdido la razón, y otros han muerto. Los azotes se administran con un látigo denominado “verga de toro”, hecho con el órgano genital de una res, distendido y seco, con un alambre atravesando su canal.

En 1934, cuando el gobierno empezó a preparar unas elecciones que nunca llegaron a celebrarse, el periódico oficial “La Época” avanzó la teoría de que el “crimen útil” es necesario para la salud del Estado. No era ésta, precisamente, una declaración hueca: Carías eliminaría a sus adversarios inexorablemente, dentro y fuera del país. En 1938 los generales liberales Justo Umaña y M. A. Zapata fueron asesinados en Guatemala por los pistoleros de Jorge Ubico, en inteligencia con su camarada de Tegucigalpa.

En la gráfica aparecen de izquierda a derecha, entre otras personas, el profesor Ángel G. Hernández, el doctor Juan Manuel Gálvez, el presidente Tiburcio Carías Andino, el profesor Carlos Izaguirre y el periodista Fernando Zepeda Durón.






Visto desde la capital Carías presenta el aspecto de un patriarca de mano firme, más bien que el de un dictador sadista. Sus adversarios políticos no pueden viajar en automóvil; algunos de ellos tienen sus carros “prisioneros” en la Penitenciaría. Los abogados enemigos de Carías ven crecer la hierba delante de sus puertas, porque cualquier cliente que se arriesgue tiene la seguridad de perder el pleito. Carías impide a los propietarios alquilar sus casas a los miembros de la oposición, y a los jóvenes que cortejen a sus hijas.

Pero en los Departamentos la situación es aún más tenebrosa. El nombre de Carlos Sanabria, Gobernador de Colón, se ha convertido en el equivalente hondureño de Atila. En efecto, Sanabria desempeña voluptuosamente todas las funciones rutinarias de un sápatra del dictador: es propietario de casas de juego y otros centros de vicio; detenta y explota el monopolio local de licores; levanta contribuciones a los empresarios; encarcela y asesina a los contados miembros de la oposición. Rodeado de sus sicarios, Sanabria ha destruido pueblos enteros, sospechosos de veleidades democráticas, y ha llevado su venganza a las familias liberales hasta la segunda y tercera generaciones. Muchas de las familias principales de Trujillo han huido del país. Cuando una delegación de mujeres fue a la capital y pidió a Carías que eliminara a Sanabria, el dictador tuvo esta rápida respuesta: “Ojalá tuviera diez y siete Sanabrias: uno para cada departamento de Honduras”.

Incluso los clubs de beisbol fueron suprimidos por Carías como posibles focos de conspiración. Sin embargo, en 1943 un sobrino lejano del dictador, el general Calixto Carías, director de una inexistente Escuela de Artillería, volvió de una visita a Cuba con entusiasmo febril por ese deporte, y convenció a su tío de que permitiera el beisbol, porque era muy útil para que los soldados aprendieran el lanzamiento de granadas. Se importó un profesional, y el juego recuperó su antigua popularidad.

La fórmula aplicada por los dictadores centroamericanos para justificar su aferramiento a la presidencia es muy sencilla, y varía muy poco de una república a otra. En primer lugar han asegurado el orden en el país, lo cual significa que las cárceles están llenas y los espías son omnipresentes. Además han emprendido importantes obras públicas. Basta referirse a una carretera pagada por los contribuyentes norteamericanos, y a un aeropuerto construido por la Panamerican Airways, para probar cómo es indispensable mantener el Presidente en su cargo durante quince años, y prorrogarle su permanencia por Otros veinte más, de modo que pueda “cumplir su misión”. Placas de bronce señalan cada alcantarilla, cada garita de guardia construida bajo el dictador. Sumadas unas a otras, estas “obras públicas” logran convertir al régimen en una “época” y en una “edad”. Una barraca o un puente se ofrecen en compensación de cientos de vidas tronchadas, de una generación de espinazos rotos y almas violadas. Es un sistema de contabilidad común a estas regiones, y no faltan diplomáticos y periodistas extranjeros dispuestos a certificar que los balances cuadran perfectamente.

Carías también juega este juego, pero sus fichas son ridículamente escasas. Con un aire de la mayor gravedad afirma que la obra más importante de su gobierno ha consistido en el embellecimiento de la capital. Tegucigalpa se aglomera en torno al palacio presidencial, como un mísero poblado alrededor del castillo de un barón de polendas. Su lánguido encanto deriva del hecho de que ha cambiado muy poco desde los tiempos coloniales. Las calles, empinadas y tortuosas, están construidas para los asnos: no para los automóviles ni las personas. No hay una sola pavimentada a la moderna; durante la estación lluviosa corren por ellas torrentes de lodo y agua. Durante trece años Carías sólo ha empedrado unas pocas. También ha acondicionado una estrecha plaza con grotescas imitaciones, en concreto, de ruinas “en estilo maya”. Terminó además un puente comenzado antes, para enlazar la capital con la polvorienta Comayagüela, al otro lado del río, y se hizo erigir un busto en la plaza central de dicha población.

La despedazada carretera de Tegucigalpa al Golfo de Fonseca se encuentra en peor estado que hace una década. En los últimos trece años las únicas obras viales dignas de mención se reducen a la Carretera Interamericana que rodea el Golfo de Fonseca (y fue pagada casi en su totalidad por los Estados Unidos), y otra a lo largo del lago Yojoa, a su vez financiada del principio al fin por Washington. Además, el único Instituto educativo que se ofrece a la publicidad es la espléndida Escuela de Agricultura, establecida en Zamorano por la United Fruit Company. En esta obra los políticos hondureños no han tenido otra participación que la de vanagloriarse de ella. En medio de tal desolación, las pretensiones de Carías como un “hombre providencial” resultan ser un tanto desmesuradas.

El doctor y general Carías es un hombre de gustos simples, cuyos años de poder no han logrado despojarlo de su condición de rústico guerrillero. Hace un decenio un secretario nicaragüense le enseñó a llevar bastón y leontina, e incluso le convenció para que redujera sus fieros mostachos y proporciones adecuadas. El mismo secretario aconsejó también a la señora de Carías respecto a modas y peinados. Pero esta era una capa de barniz delgada y frágil, que pronto se quebraba. Es proverbial en don Tiburcio recibir a los diplomáticos con una barba de dos días. Su vida semeja la de un patriarca sobrio: nunca fuma ni bebe, e impone este mismo código puritano a las gentes que lo rodean. Cuando puede, despacha los asuntos de Estado mucho antes del mediodía, y pasa el resto de la jornada en su granja Villa Elena, que lleva el hombre de su esposa. Con razón está orgulloso de esa finca, lo mismo que de su rancho La Moderna en Guasculile, y de otras propiedades extendidas a lo largo de la carretera septentrional. A esas fincas ha llevado ganado de importación, de pura raza, e introducido modernos métodos de cría. Esta es, en efecto, su única contribución al fomento económico de Honduras.

En los días en que administraba el merendero de Zambrano, su mujer gozaba de muy alta reputación como persona de buenos sentimientos y como excelente cocinera. Una vez por semana, en los primeros años del gobierno de su marido, solía enviar una nota a las gentes conocidas, informándoles que se venderían tamales en el palacio presidencial en una fecha determinada. Como los tamales de doña Elena son justamente famosos, podía hacerse con ellos un pingüe negocio. Pero la avaricia pronto borró los buenos sentimientos de su corazón. Doña Elena obtuvo el monopolio del suministro de tortillas para el ejército. Comenzó a adquirir granjas, y los camiones del ejército crujían bajo el peso de las verduras, la leche y la leña, que eran transportadas para su venta en la capital. Su verdadera pasión, sin embargo, fue la adquisición de cuadras enteras de edificios en Comayagüela, el suburbio ya mencionado de Tegucigalpa al otro lado del río. La gente empezó a hablar duramente de ella, y le puso de apodo Doña Barrios. Ya no sacaba la cabeza, como en los primeros años, por un balcón del segundo piso del palacio presidencial parar charlar con las amigas que por ahí pasaban, sino que se mantuvo junto a sus sacos de monedas y empezó a temer al pueblo.

El hijo primogénito de Carías, Gonzalo, dentista de profesión, es el Cónsul general en Nueva York. En memoria de los viejos tiempos, cuando los dictadores solían acariciar sueños dinásticos, Gonzalo se iba formando como posible heredero. Dedicóse a recorrer el país regalando radios a las municipalidades e interesándose por conocer a su pueblo. Pero esto pertenece a un pasado distante y dulzón. Ahora es un hombre ineficaz, cerca de los cuarenta, que soñó vagamente con hacer cosas grandes. En septiembre de 1939 obtuvo una vasta concesión del Gobierno para establecer empacadoras de pescado, carne, frutas, etc.; fábricas para la producción de jabón, manteca y todo género de sustancias oleaginosas; construcción de almacenes, carreteras y ferrocarriles; instalación de granjas ganaderas y productoras de granos. La concesión le permitió importar todos los materiales necesarios para realizar esos planes, sin pagar otros derechos arancelarios que un octavo de 1% -la octava parte de un centavo- por kilogramo.

Un nuevo meteoro parecía cruzar por el horizonte económico de Honduras. Pero Gonzalo tenía un apetito tan agudo, que sólo deseaba negociar o traspasar su concesión a intereses extranjeros; en realidad no hizo nada hasta que se asoció con Henry Klapisch, un americano de gran prestigio en el comercio internacional del arenque. Comenzaron a comprar, en condiciones monopolísticas, la pesca levantada por los pescadores del Golfo de Fonseca, y a llevarla en aviones del ejército hasta la capital. Ambos socios explotaron también un amplio negocio de exportación de huevos, aves de corral y carnes a Panamá, contribuyendo notablemente al alto costo de la vida en Honduras.

Otro hijo menor, Tiburcio, vive permanentemente en el extranjero, como Cónsul en Liverpool. Carías tiene especial predilección por su hija Marta, que ha heredado la firmeza del viejo, mucho más que sus hermanos. Es la mujer divorciada de un elegante guatemalteco, a quien se le dio como justa dote el puesto de Ministro hondureño en Francia. Marta tiene un hijo de seis años que es la niña bonita de los ojos del dictador; sus risas son el único rayo de sol que penetra en las tinieblas del palacio.


(Del libro “Democracia y Tiranías en el Caribe”, Unión Democrática Centroamericana, México, D.F., 1949. Visto en El Heraldo, del 30 de Mayo de 1997.)









miércoles, 31 de agosto de 2011

Facussé pretende acaparar todo Honduras: "Zacate Grande en pié de lucha"

Este es el título de un documental que denuncia las injustas e ilegales apropiaciones de tierras de los campesinos de Zacate Grande, Valle. El nombre que sale a colación por los cuatro rumbos de Honduras es el mismo: Miguel Facussé.

An continuación colocamos el enlace al sitio donde pueden informarse directamente:

                      Zacate Grande en pié de lucha

             http://zacategrande.blogspot.com/


¿Quién es Miguel Facussé?: Perfil de un empresario


Miguel Facussé, con más de 80 años, es uno de los hombres más ricos y poderosos de Centroamérica. Su sobrino fue presidente de Honduras entre 1998-2002. Según la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, durante los 4 años de su gobierno aumentaron las operaciones de “limpieza social” por parte de grupos armados, del tipo de los escuadrones de la muerte. En estas operaciones participaron miembros de la policía y autoridades locales y se calcula que causaron más de 2,000 víctimas.

 
Miguel Facussé tiene estrechas relaciones con los mayores empresarios de Honduras, como FN —con quien además es pariente—, JL, JR y otros.

MF no es oficialmente miembro de ningún partido político. Sus seguidores sostienen que el empresario simplemente apoya la democracia y está siempre dispuesto a financiar a aquellas personas que le ofrezcan nuevos negocios.

 
En 1963 fundó la Corporación Cressida (ahora llamada Corporación Dinant), empresa que produce y comercializa más de 350 productos en toda Centroamérica y que está asociada a otras empresas internacionales como Procter and Gamble, American Home Products, Stefan Chemical Company y Chemsearch Corporation. En 2003 MF vendió su cuota de participación a la multinacional anglo-holandesa Unilever y se estima que de esta operación obtuvo aproximadamente 120 millones de dólares.

 
En 1992, MF apoyó la ley de Modernización Agraria que favoreció la concentración de la propiedad de la tierra. Gracias a la corrupción de la Federación de las Cooperativas y a la falta de preparación de sus socios, las 30 mayores cooperativas de Honduras mal vendieron sus tierras e infraestructuras realizadas en parte con el dinero de los contribuyentes. Las tierras fueron compradas al 10% de su valor por Cressida (Facusse) y Agropalma (Morales), y en un año de actividad los empresarios recuperaron el total de la inversión.

Como consecuencia de la Modernización Agraria se desarrolló la monocultura de la palma africana causando una fuerte reducción de la producción alimentaria (0.9 millones de quintales de frijoles en el ´95 / ´96, la mitad que en el ´92 / ´93; 700,000 quintales de arroz, que representan el 58 % de la cosecha del ´90). Lo anterior llevó a la FAO a inscribir a Honduras en la lista de los países con mayor déficit alimentario.

Actualmente, Miguel Facussé es uno de los mayores productores de palma africana en Centroamérica, con plantaciones de más de 17,000 hectáreas. La sed de tierras de MF no conoce obstáculos: en septiembre de 1998 invadió con BULLDOZER y hombres armados aproximadamente 100 hectáreas pertenecientes a la Comunidad Garífuna con el objetivo de cultivar la palma africana.

 
Las tierras de la comunidad Garífuna (población de descendientes africanos, que conforman una importante minoría étnica y lingüística declarada por la Unesco patrimonio intocable de la humanidad dada la importancia de su cultura oral) están al centro de fuertes intereses económicos, o por la madera, la cultivación a gran escala de palma africana y la privatización de sus costas para el turismo de élite.

Además de Miguel Facussé, otro empresario implicado en estos proyectos es Freddy Nasser, pariente de MF, quien junto a la empresa italiana ASTALDI es uno de los mayores inversores en la “urbanización” de la Bahía de Tela, ubicada en el mar Caribe no lejos de algunas de las reservas naturales más importantes del país: la Laguna de los Micos, el Parque Nacional Marino de Punta Sal y el Jardín Botánico de Lancetilla.

En 1995, la oposición a estos proyectos le costó a vida a Jeanette Kawas, directora estadounidense de la Fundación que dirigía el área protegida de Punta Sal.

 
Se sospecha que en 1997, Miguel Facussé ofreció 3 millones de Lempiras (aproximadamente 800 mil euros) a Carlos Escaleras, candidato a intendente de Tocoa (Departamento de Colón) del partido de izquierda Unificación Democrática. Escaleras rechazó la oferta y continuó a criticar el proyecto de la instalación de una empresa de extracción de aceite de palma promovida por el empresario. Según Escaleras los productos químico utilizados en la extracción habrían provocado serios daños al medio ambiente y a la salud de la población. Pocos meses después Escaleras fue acribillado a balazos.

 
En el año 2000, Miguel Facussé se presentó voluntariamente al Tribunal Centroamericano del Agua en San José de Costa Rica. El tribunal reconoció a la empresa Química Magna S.A., de la cual Migel Facussé era el representante legal, co-responsable junto con la empresa que trabajaba previamente en la Quebrada La Orejona de la contaminación de esta zona. La contaminación causada por el agua de reflujo industrial provocó la desaparición de muchas especies naturales y perjudicó la salud de la población.

 
A pesar de todos estos antecedentes, Miguel Facussé trata de presentarse como un defensor del medio ambiente, promoviendo un proyecto llamado “Gestión Integral del Ecosistema del Golfo de Foseca” y dio vida a la estación biológica Dinant cuyo objetivo es la reforestación y repoblación de la fauna de Zacate Grande. De acuerdo con los datos de la Dinant hasta ahora se plantaron tres millones de árboles, se liberaron más de 10 mil iguanas, 300 ciervos y 20 ARA rojos, símbolo de Honduras y especie de la que Facussé se proclama un amante.

Además, la Corporación Dinant elaboró un programa de desarrollo ecosostenible que contribuye a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona. El programa prevee el desarrollo del turismo, de la manufactura textil a través de la producción de uniformes para los trabajadores de la fábrica Dinant y la distribución de títulos de propiedad de la tierra (sólo en el area donde se encuentran las viviendas).

Sin embargo, y tal como denunció públicamente el movimiento de Recuperación y Titulación de la tierra de Zacate Grande, todo lo anterior no basta para olvidar que:

- En los últimos 20 años Miguel Facussé deforestó por lo menos 12 hectáreas de manglares.

- Los otros propietarios (miembros del así llamado Club de Coyolito) deforestaron amplias zonas del bosque frente a Coyolito, además de los manglares, para construir lagunas para la producción de camarones.

- Miguel Mauricio, hijo de Miguel Facusse, se divierte a disparar a los ciervos desde su helicóptero.

- Miguel Facussé construyó un terraplén que une la isla Tigritos a tierra firme para construirse una residencia de vacaciones sin ninguna autorización ni estudio de impacto ambiental.

- Miguel Facussé extrajo la arena de playa de Julián para mejorar la playa de la Virgen, playa cerrada a la comunidad y destinada a su uso personal.

- En diciembre 2003, Miguel Facussé regaló a su hija en ocasión de su casamiento con el hijo de Fredy Nasser, la playa Gaviota desalojando con violencia la familia que allí vivía y que no había aceptado la oferta de compra de sólo 4,500 dólares.


                                                   Chiara De Poli

(Artículo tomado de: http://www.zacategrande.eu/facusse.shtml)



lunes, 29 de agosto de 2011

¿Ciencia o ficción? ¿A quién le conviene el fin del mundo?

 El calendario maya y el 21 de diciembre del 2012

¿Se está invirtiendo el campo magnético de la Tierra?


El pueblo y culturas que desaparecieron de México, incluida la azteca y la maya, creían que el tiempo se dividía en cinco grandes ciclos (o soles). Los sacerdotes decían que cuatro ciclos ya se habían pasado desde la creación de la raza humana. En la época de la conquista española, la humanidad ya había entrado en el quinto sol, o sea nuestro tiempo. Estos ciclos se caracterizaban por creaciones y destrucciones sucesivas. El último ciclo habría comenzado del 4 Ahau 8 Lumku es decir, el 13 de agosto de 3114 antes de nuestra era.

Después de los mayas, los aztecas reanudaron este calendario cuyo origen se había perdido en la noche de los tiempos. Se pudo descifrar una parte gracias a manuscritos aztecas conocidos bajo el nombre de Códice del Vaticano:

Estela maya en Tikal
“El primer sol, Matlactli Atl: duración 4.008 años. En esta época vivían gigantes. El primer sol fue destruido por el agua. Se le dio el nombre de Apachiohualiztli (inundación, diluvio). Se transformó a los hombres en pescados. Un único par sobrevivió y repobló la Tierra. Otros dicen que siete pares se ocultaron en una gruta a la espera del final del diluvio. Repoblaron la Tierra y se adoraron como Dioses por sus naciones…”

“El segundo sol, Ehecoatl: duración 4.010 años. Este sol fue destruido por Ehecoatl (la Serpiente del Viento) y convirtió a los hombres en monos. Se salvó un hombre y una mujer de la destrucción…”

“El tercer sol, Tleyquiyahuillo: duración 4.081 años. Este sol fue destruido por el fuego. Los hombres que descendían de la pareja superviviente del segundo sol, comían una fruta llamada tzincoacoc…”

“El cuarto sol, Tzontlilic: duración 5.026 años. Los hombres se murieron de hambre después de un diluvio de sangre y fuego…”



Se encuentra este calendario azteca sobre un enorme monolito “Piedra del Sol” en Axayacatl. Este enorme monolito ha sido cortado en el basalto en el año 1479 de nuestra era. Pesa más de 80 toneladas. Como en el Códice, las formulas inscritas dicen que el mundo ya cruzó cuatro tiempos o soles.

El primer sol está representado por Ocelotonatiuh, “dios-jaguar”. El segundo está representado por la cabeza de la serpiente Ehecoatl, dios del Aire. El tercero está simbolizado por una cabeza hecha de lluvia y fuego celestial. El cuarto está simbolizado por la cabeza de la diosa del agua: Chlachiuhtlicue.

¿Cuándo finalizará el quinto sol? Los aztecas ya habían olvidado el método para calcular esta fecha de destrucción final. Pero los mayas que los habían precedido habían calculado el momento exacto en que el gran cambio pondría un término este a quinto y último ciclo.

El símbolo del quinto sol es la cara de Tonatiuh, dios-sol. Su lengua sobresale vorazmente, simbolizando la sed de sangre y el hambre de corazones humanos de dios. Aparece dentro del símbolo Ollin que significa “movimiento”.

¿Por qué el sol del movimiento? Porque según las inscripciones: “durante el quinto sol, la Tierra se pondrá en movimiento y falleceremos todos”.

Los mayas dejaron detrás de ellos una gran profusión de cálculos en su calendario. En la actualidad, no disponemos más que de cuatro códiced (manuscritos envueltos) a causa de la locura destructiva de los misioneros españoles. Estos manuscritos son calendarios esencialmente llenos de indicaciones astrológicas. Está claro que los escribas que redactaron estos calendarios eran expertos en astronomía. Con ayuda de cálculos matemáticos sofisticados, determinaban los movimientos del cielo nocturno millares de años atrás y en el futuro. Sabían también predecir los eclipses del sol. Del mismo modo, sabían en cuánto tiempo la Luna giraba alrededor de la Tierra. Manejaban perfectamente el concepto del cero sin el cual todo un arsenal matemático no existiría. Recordemos que ni los griegos, ni los romanos tenían la menor idea.

Pese a que los manuscritos mayas se destruyeron, afortunadamente para nosotros, grabaron en piedra los acontecimientos ocurridos en la vida de sus dirigentes. Los mayas asignaban el origen de sus conocimientos en Astronomía a su dios, el de los primeros hombres. En realidad, no deja de causar cierta perplejidad que fueran tan poco avanzados para algunas cosas y tuvieran tantos conocimientos de astronomía.

En cuanto a arquitectura, la cultura maya es bastante primitiva. ¿Entonces, cómo pudieron cartografiar el universo si ni siquiera dominaban el principio de la rueda? ¿Cómo pudieron contar en millones de años si nunca pudieron pesar el maíz?

Pocos científicos impugnan el hecho de que los mayas habían recibido su calendario de otra civilización, los olmecas. En el siglo II antes de nuestra era, estos últimos utilizaban el mismo sistema de cálculo del tiempo. ¿Pero de donde habrían sacado los olmecas este calendario?

Código de Dresden
                                                 
Es necesario observar detenidamente el calendario maya para quedar estupefactos. El año solar cuenta 365,2420 días o sea un error de solamente 0,0002 día. El calendario maya se revela aún más preciso que el calendario gregoriano (365,2425) introducido en Europa en 1582. Sabemos hoy que la cifra exacta es de 365,2422 días. El calendario maya, por su precisión, no tiene nada que envidiar a nuestros ordenadores modernos.

Sobre una piedra Quirigua, en Guatemala, una fecha nos devuelve 300 millones de años atras. Inscripciones gllíficas descubiertas sobre una estela en Copan, en Honduras, nos indican una fecha misteriosa que corresponde al 26 de julio de 736. Pasadas a nuestro sistema de fechado, las enigmáticas inscripciones mayas nos regalan un mensaje bastante inquietante: el quinto sol finalizaría el 4 Ahau 3 Kankin o sea el 21 de diciembre de 2012.

Existe una verdadera preocupación obsesiva de la civilización maya, y de todas las antiguas culturas de Centroamérica, por calcular el fin del mundo. Este calendario parece haber sido creado para predecir una catástrofe cósmica o geológica, el quinto mundo se destruirá ya que la Tierra se pondrá en movimiento y falleceremos todos. Este final del mundo está previsto para el 21 de diciembre de 2012, exactamente antes de la puesta del sol a la hora de Centroamérica. Y lo que realmente perturba, es que no se hace alusión a una catástrofe natural típica y posible (como en los otros soles), sino que habla de movimiento de la Tierra.

Gracias a los cálculos astronómicos asistidos por ordenador, se sabe que exactamente antes de la puesta del sol el 21 de diciembre de 2012, Venus desaparecerá bajo el horizonte occidental mientras que al este, las Pléyades se elevarán sobre el horizonte. Simbólicamente, se asistirá a la muerte de Venus y al nacimiento de las Pléyades. En la concepción Maya, el Gran Ciclo temporal actual, controlado por Venus, finalizará. Toda la cuestión consiste en saber si al final de cada ciclo, un nuevo mundo debe reiniciar o no.

Paleobiólogos descubrieron rastros fósiles que indican que “la vida parece haber sido inscrita, borrada y reescrita cuatro o cinco veces, desde el Cámbrico”. Lo que constataron, es que a distintos tiempos de la historia, la vida se desarrolló, desapareció y reapareció casi instantáneamente. A cada ciclo, se ha seguido un período en que la Tierra fue desprovista de toda vida durante millones de años.

Valen como prueba las grandes extinciones de masa. Son fenómenos que la ciencia no ha podido explicar nunca claramente. ¿Vuelven a entrar también en este esquema de muerte y resurrección cíclica?

Los últimos descubrimientos efectuados son también inquietantes: La Tierra, como si fuera un torno, gira cada vez menos rápidamente sobre sí misma. Su rotación es de 24 horas, pero hace 400 millones de años solo necesitaba 22 horas.

Durante los últimos ciento cincuenta años, la intensidad del componente Norte-Sur del campo magnético ha decrecido un 10%. Además, el Polo Norte magnético se perturbó seriamente estos treinta últimos años. La Tierra no ha sido siempre azul. Hace alrededor de 750 millones de años, se habría cubierto enteramente de hielo. Los polos llegaron hasta el ecuador, una enorme capa de hielo habría cubierto toda su superficie. Eso es, al menos, lo que piensan numerosos climatólogos. Se habría eliminado todo rastro de vida durante este largo período.

Hace ochocientos millones de años, los continentes actuales se agrupan en un único bloque, Rodinia. Luego, este super continente se agrieta bajo el efecto de una intensa actividad volcánica. Mares se abren y gigantescas cantidades de basalto son liberadas, lo que atrapa una cantidad de dióxido de carbono. El efecto invernadero pierde entonces su eficacia y las temperaturas se hunden, causando la mayor era glaciar en todas las épocas.

Por fin muy recientemente, el seísmo de Sumatra, de una magnitud de 9 grados sobre la escala de Richter, fue el más violento desde el que sacudió Alaska en 1964. Este seísmo tuvo efectos sobre la rotación de la Tierra. El Polo Norte se desplazó cerca de 2,5 cm en la dirección de 145° de longitud Este. El seísmo también aceleró ligeramente la velocidad de rotación de la Tierra sobre su eje, lo que tendría por consecuencia un acortamiento de los días de 2,68 microsegundos.

Esta teoría científica se llama “teoría del Punto Cero”. Fue mostrada por el astrofísico Gregg Braden. En efecto aportó la prueba científica de la disminución de la velocidad de rotación de la Tierra sobre sí misma, de la aceleración de su frecuencia de resonancia (llamada resonancia Schuman), así como del paso de nuestro planeta a través del cinturón de fotones. Parecería que la frecuencia de resonancia de Tierra, que tenía un valor de 7 ó 8 Hz se haya puesto a acelerar desde hace unos años; sería hoy de 12 Hz y debería detenerse en 13 Hz, al mismo tiempo que se pare de la rotación de la Tierra. Según sus investigaciones, el aumento de esta frecuencia tendrá como repercusión una percepción del tiempo acelerada, es decir, los días nos parecerán cada vez más cortos, tendremos la impresión de que el tiempo pasa cada vez más rápidamente.

Resulta también que nuestro sol habrá terminado su revolución completa en torno al sol central de nuestra galaxia a finales de 2012 (esta revolución tarda 26.000 años en efectuarse). Todos estos fenómeno alcanzarán su apogeo al mismo tiempo, es decir, a finales de 2012 y, según el Punto Cero, en ese momento preciso la Tierra detendrá su giro, su frecuencia de resonancia alcanzará 13 Hz; parece pues que la Tierra se inmovilizará y que al cabo de 2 ó 3 días, comenzará a girar en el otro sentido, causando una inversión de sus campos magnéticos, y en consecuencia de su polaridad (hay que señalar que esta clase de inversión se produjo varias veces durante la historia de la Tierra y que se ha podido comprobar geológicamente). Esta convulsión proyectará a la humanidad a dimensiones superiores, la cuarta, que será en realidad una posición de tránsito, luego a la quinta dimensión (es necesario saber que hoy la física cuántica admite la existencia de mundos paralelos y otras dimensiones).



                                                                                 Octavio Ortega Esteban

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